En la última casa de Proaza sobresalía un murín de piedra en el que colgaba un letrero con el nombre del restaurante y la figura de un oso y un pequeño buzón con el mismo diseño. La entrada en pendiente con una edificación a la derecha que albergaba unos baños exteriores ya evocaba un ambiente rústico muy cuidado. A la puerta del restaurante había una terraza con vistas al río Trubia con algunas mesas cerradas con un toldo y más mesas fuera de él. Dentro nos esperaba lo que intuíamos: una ambientación muy asturiana y antigua contenida en un edificio de piedra y muchos elementos en madera.
Tras mirar una carta hecha artesanalmente (con el mismo logotipo de la entrada) nos decidimos por sus especialidades y por un plato de la carta para compartir entre tres. Primero nos trajeron un contundente torto de pisto y huevo frito que estaba buenísimo y muy cargado de ingredientes. La masa de los tortos era muy gordita y tierna muy parecida a los maravillosos tortos que se pueden degustar en los mercados medievales (Porrúa, por ejemplo).
De segundo, otro torto, que superaba al anterior, de cecina, queso de cabra y ¡pipas peladas! tan abundante que tocaba a una rodaja grande y muy gordita de queso para cada uno y recubierto de mucha cecina. Hay que decir que mis acompañantes ya habían ido en varias ocasiones y no habían degustado estos tortos porque siempre pedían el torto con pantrucu y cebolla confitada y piñones. El caso es que se les había acabado por tanta demanda. Y es que parece ser que está delicioso: el pantrucu me lo describieron como una mezcla de chorizo y morcilla pero investigando un poco parece que se compone de harina de maíz, cebolla, sal, tocino, pimentón y sangre de cerdo.
El tercer plato se componía de pitu de caleya y patatinas con salsa. Un plato muy abundante (hice la foto cuando ya habíamos repartido en los platos), sabroso y tierno. La salsa no sé si era de carne o de qué estaba compuesta. El pitu, muy tierno, se deshacía en la boca. Las patatas estaban cortadas en rodajas finas y fue lo que menos me gustó (me hubieran gustado más gorditas y jugosas).

Todos los platos en los que comimos eran de barro y estaban calentitos (¿eran refractarios?). Para terminar pedimos tres postres y chupitos. Los postres eran todos caseros y nada menos que unos ¡¡¡DOCE!!!. El pastel de avellanas se había acabado así que pedí el de nuez. Era hecho del día y estaba exquisito; grande y jugoso (bien empapado en miel). También se pidió arroz con leche y crema de arroz con leche con trozos de avellana y algo más que no recuerdo (¿miel, caramelo?). Muy ricos también (me gustó mucho la crema) y servidos en grandes cuencos.
El trato fue muy amigable y generoso y el servicio rápido y eficaz. Nos preguntaron de dónde éramos aparte de entablar conversación y nos indicaron dónde comprar pantrucu ya que mis amigos estaban apenados por no saborearlo ese día. Además nos invitaron a los chupitos. Se les pasó ticarnos los postres y cuando les avisamos optaron por invitarnos (ojo, éramos clientes anónimos, no recibimos ningún trato de favor).
Volveremos
Atte. Artemisafanel
Localización: Proaza, s/n
Teléfono: 985 76 11 52
Parking: No tiene parking privado pero, al otro lado del río y cortando la Senda del Oso, hay una gran explanada para dejar el coche.
Página web: www.asturiascalidad.com/index.php?c=34


Ya había oído hablar varias veces de este sitio y siempre positivamente, espero poder conocerlo sin tardar. Gran detalle el de los postres.
PD: el enlace no funciona bien
Corregido el enlace. Gracias por avisar.
Esta entrada no la hice yo. Ese día aún estada digeriendo el cachopo de cecina del celorio. La hizo mi novia.
Muy buen sitio, fui hará un año y ciertamente recomendable, ya no me acuerdo que comí, pero si recuerdo que salí con buenas sensaciones. Después un pasein por la senda del oso y pa casina. Se pasa muy bien el dia por la zona
Un saludo
De este sitio tomo nota, ahora mismo voy a mirar donde está y cuando vaya por Asturias lo visito sin duda alguna. Jolín, es que eres un buen comentarista gastronómico, me ha dado hambre solo de leerte.
Hay un montón de platos que no tengo ni idea de lo que son. Pero de cecina y queso de cabra, acabo de ver un cachopo de carne en el blog de una compañera y tiene que ser una combinación muy sabrosa.
Ah! esos tortos y ese pastel de avellanas… y el arroz con leche. Del arroz con leche aún no he podido enterarme bien de las proporciones y no se con qué textura se considera la ideal en Asturias, cada uno dice una cosa distinta. De momento lo dejo en 1 1/2 de leche por 100 gms. de arroz y el que no quiera que proteste.
Un saludin.