Hace algo de tiempo descubrí el hacer pizzas con masas de hojaldre. Uno de los problemas que tenía después de comer una pizza con un peso total de más de 600g era que no pegaba ojo en toda la noche de lo hinchado y pesado que estaba, pero desde descubrí las masas de hojaldre la cosa ha cambiado. Resulta que están muy ricas, los bordes se convierten en algo que incluso apetece y son muy ligeras y de digestión muy rápida. En este caso usé la masas de hojaldre de casa Tarradiellas debido a que sus bases de pizza no tienen grasas hidrogenadas (Craso error. Las masas de hojaldre tienen grasas hidrogenadas. No comer nunca estas grasas).
Lo primero que hago es abrir el paquete, sacar su contenido y, con mucho cuidado, desenrollar la masa de hojaldre. Una vez sacada la masa estiro el papel que hay debajo para que no tenga ninguna arruga. Es importante que la masa esté bien estirada. A continuación hago una doblez en todo el borde de la masa. El motivo para hacer esto es para que al extender el tomate y poner los ingredientes no se salgan del perímetro. Cuando se acabe con la doblez, es importante acordarse de pinchar con un tenedor en varios puntos de la masa. Esto se hace para que al calentar la pizza, se hincha la masa y así pueda escapar por ahí el aire caliente y no formar enormes burbujas. Estas burbujas son muy malas, ya que desplazan los ingredientes (por experiencia. Me llegó a tirar trozos de piña y queso fuera de la bandeja del horno.). Seguir Leyendo …

