Así que fuimos de cabeza: Patatas 3 salsas y costillas. Aunque vista mejor la carta, nos decantamos por una parrillada.
Nos quedamos un poco decepcionados por las patatas 3 salsas. Juraría recordar una fuente mayor, con miles de patatas. Una fuentada que quedábamos saturados de patatas 3 e incluso 4 personas. Unas salsas riquísimas que bañaban bien todas las patatas. Un alioli que estaba algo fuerte, con buen sabor a ajo y una salsa brava, brava de verdad. Pero nos trajeron un plato que juraría que es más pequeño con salsas pero que no estaban tan sabrosas como las recordábamos y de cantidad bastante menor. Estoy mirando y comparando las fotos y no parece tan exagerada la diferencia. ¿Será que íbamos con una idea preconcebida? Yo recuerdo la abundancia y me decepcionó el platito que nos trajeron. Y no sólo a mí, sino a todos los que ahí estábamos. Se pueden comparar las fotos con los de la otra entrada. De todas formas dimos buena cuenta de él. Pero mirando y mirando bien la foto puede que sí: Imagen preconcebida de la cantidad de patatas. Por lo menos la fuente parece la misma. Dudo que hayan comprado una fuente algo menor. ¿Cantidad de patatas? puede ser que sean menos. La descripción que dije de aquella es que “son muchas patatas para 2 si se piden más cosas.”. Ahora diría lo contrario.
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En los dos he pedido calamares frescos y patatas con salsa (brava en un caso y alioli en otra). Aunque en Casa Carmen he pedido también matachana no voy a hablar de ello pues ya lo he hablado en otra entrada. Los calamares están muy buenos en los dos sitios y sirven de forma abundante. No son de aros y están durillos. Realmente se notan que son frescos. En uno parecen que hay menos cantidad porque lo ponen en plato más grande. La imagen engaña un poco. Están muy bueno como acompañante y es digno de pedir en cualquiera de los dos sitios. Saben algo distinto pero no soy capaz de decir cuál de los dos sitios es el ganador, aunque igual me inclino por Casa Carmen un poco, pero poco. Queda en empate y es recomendable en cualquiera de los dos. Las patatas son buenas patatas en los dos sitios. En Casa Carmen hemos pedido patatas bravas. Nos llegó una fuente de patatas bastante abundante. La salsa estaba hecha a base de tomate triturado y supongo que cebolla, pimientos y especias. No picaba nada a no ser que te toparas con un trozo de guindilla, pero en sí, la salsa no picaba. Nos pareció muy abundante para dos personas, aunque aquí ya estamos viendo que todo es abundante.
En el rincón de Milio hemos pedido patatas alioli. A mi me gusta más esta salsa y cuanto más sepa a ajo, mejor. En cambio, en este sitio no sabía nada a ajo. Más bien parecía solo mayonesa. De cantidad es algo menos que el Casa Carmen, pero aún así era una buena cantidad. Las patatas también eran buenas y estaban bien fritas.
En conclusión, los dos sitios aprueban en cantidad y calidad de las patatas pero suspenden en las salsas elegidas. El motivo es porque las bravas no eran bravas porque no picaban y las alioli no sabían más que a mayonesa.
A pesar de que esta vez fue de picoteo, ya hemos ido recientemente a comer a estos sitios. Si te gustaría recordarlos o conocer lo que comimos, así como los teléfonos, localización, etc., los enlaces son los siguientes:
- Cachopo en Casa Carmen, la arena
- El rincón de Milio
15 de Febrero de 2010, plenos carnavales de Gijón. Estaba con mi novia mirando la cabalgata cuando llegó un momento que me aburría mucho y empecé a pensar en cenar. Acabada la cabalgata pensé en ir a una parrilla que quedaba cerca para comer, en principio, unas patatas y calamares. Entramos y nos sentamos cuando empezamos a hablar de comer también un cachopo. Hala, venga! a ponernos como deficientes una vez más. Finalmente nos pusimos de acuerdo y pedimos los entrantes anteriormente citados: Patatas Bravas y calamares, de plato principal decidimos el cachopo pero para compartir. Para bien o para mal, es lo que pedimos. Aunque el camarero nos dijo al final que era mucho, cosa que le sentó mal a mi novia: “¡podía haberlo dicho antes de pedirlo!”. En la carta ponía “San Jacobo” pero como estaba en la parte de carnes, pregunté al camarero si es un San Jacobo o un Cachopo. Fue a preguntar al cocinero y me dijo que era San Jacobo: Carne relleno de queso. Yo le dije que el San Jacobo no tiene carne, es tan solo jamón y queso rebozado y el cachopo sí lleva carne. Vi que empezaba una discusión ya que no admitía mis argumentos y lo zanjé rápidamente: “¿Es carne rellena de queso? pues apunta una”.
Lo único que me desagradó es que nos vino las tres cosas por separado. Me hubiera prestado más que vinieran los calamares y las patatas juntas, pero bueno, qué le vamos a hacer. En primer lugar nos trajeron las patatas bravas. La forma y el tamaño es como a mi me gustan. Nada de patatas precocinadas y congeladas. Aunque un poco más fritas no estaría de más. Aún así estaban buenas. Eché de menos las patatas AliOli. En esta parrila no tienen. La salsa un poco suave para mi gusto. Aunque una parte picaba mucho. Debió ser donde estaba la guindilla. Pero solo una parte. Más bien parecía una salsa de tomate con un regusto a Brava. Continuar leyendo »
El muño… ese clásico al que todos fuimos en la guía. Recuerdo en mis tiempo de mozo que iba a tomar caldos de gallina o de marisco cuando no teníamos clase en el instituto de “El Piles”. Pero un día cerró. Ahora se llama “La estancia”. También fuimos, pero eso lo comento en otra entrada.El Muño sigue teniendo las puertas abiertas pero en la otra obicación, es decir, en el Coto
Ahí no hay cachopos, así que compramos la otra delicia de la naturaleza: Las costillas. En este caso sólo éramos tres a comer, así que pedimos una sola ración de Costillas y algo más para picotear como patatas en salsa brava, patatas en salsa Alioli, croquetas… y creo que nada más. Continuar leyendo »





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