Así que fuimos de cabeza: Patatas 3 salsas y costillas. Aunque vista mejor la carta, nos decantamos por una parrillada.
Nos quedamos un poco decepcionados por las patatas 3 salsas. Juraría recordar una fuente mayor, con miles de patatas. Una fuentada que quedábamos saturados de patatas 3 e incluso 4 personas. Unas salsas riquísimas que bañaban bien todas las patatas. Un alioli que estaba algo fuerte, con buen sabor a ajo y una salsa brava, brava de verdad. Pero nos trajeron un plato que juraría que es más pequeño con salsas pero que no estaban tan sabrosas como las recordábamos y de cantidad bastante menor. Estoy mirando y comparando las fotos y no parece tan exagerada la diferencia. ¿Será que íbamos con una idea preconcebida? Yo recuerdo la abundancia y me decepcionó el platito que nos trajeron. Y no sólo a mí, sino a todos los que ahí estábamos. Se pueden comparar las fotos con los de la otra entrada. De todas formas dimos buena cuenta de él. Pero mirando y mirando bien la foto puede que sí: Imagen preconcebida de la cantidad de patatas. Por lo menos la fuente parece la misma. Dudo que hayan comprado una fuente algo menor. ¿Cantidad de patatas? puede ser que sean menos. La descripción que dije de aquella es que “son muchas patatas para 2 si se piden más cosas.”. Ahora diría lo contrario.
Continuar leyendo »
“La Caleya” esos camininos estrechinos de la nuesa Asturies, enllenos de piedres y munches veces de maleza y felechos qu’escondien hestories d’amores nos pueblos, elli diben a cortexar les moces y los mozos pa tapase de los güeyos de la xente…, cuantes veces recorrien los nuesos güelos aquelles caleyes cola llechera y les madreñes pa dir a buscar la lleche”…
Así empieza la web de la Sidrería La Caleya, un sitio a donde ir a fartucase y tomar sidra asgalla. Y ahí fuimos con las amigas de mi novia. En la carta tiene poca variedad, pero todo con una pinta estupenda. se pidió de todo. Algo que pidieron pero que no tengo foto fueron una decena de tortos con queso cabrales y algo más que quedaron bien fartucos de tortos. Eran pequeños, pero no dejaron de ser 10.
Yo pedí para compartir con mi novia morcilla matachana, patatas 3 salsas y tortos de matachana con dulce y picadillo con huevo. Las patatas 3 salsas estaban bien, no muy abundantes, pero bueno… Más que en otros sitios… Lo malo es que mi salsa favorita, el alioli, traía bien poco. estaba muy bueno, pero no llevaba mucha cantidad. Las demás salsas estaban bien. Eso sí, las patatas eran de las que a mí me gustaban: Gordas y grandes. Por lo menos, solo por las patatas, mereció la pena.
La morcilla matachana estaba muy sabrosa. También le acompañaban alguna patata de la misma clase: Gordas y grandes. Pero a mí esto me gusta más acompañarlo de pan. El pan, como estaba tierno y crujiente, pude dar buena cuenta de él. Además, pedimos para beber sidra y entraba muy bien la morcilla acompañada de sidra.
Buena cantidad y buen sabor. ¿Qué más le podemos pedir a una morcilla matachana? No recuerdo el precio, pero sé que no era caro. De serlo, seguramente no pediríamos tanta variedad para comer.
Finalmente nos llegó los tortos. Tengo que decir que sólamente he probado los tortos una vez que los pidió mi novia en una feria. A ella le encanta. A mí no es que me entusiasme. Es una pasta hecha de maíz, con forma de torta (supongo que de ahí su nombre) y frita en abundante aceite. Uno de los motivos por el que no me entusiasma este plato es por la cantidad de aceite.
Como la morcilla estaba buena, no podía ser menos el torto de morcilla. Además tenía un poco de dulce de manzana y el contraste de la morcilla y el dulce se llevaban bien. Un trozo de huevo y todo pa’ dentro.
El picadillo estaba sequín, sin jugo, cosa que agradecí. De sabor también bueno. Aunque el torto estaba un poco aceitoso y no sé si fue por eso o porque no estoy acostumbrado a este manjar pero no tuve una buena digestión. Aún así mereció la pena.
Este plato rondaba los 10€. No lo recuerdo exactamente pero por ahí iba.
Continuar leyendo »
En la última casa de Proaza sobresalía un murín de piedra en el que colgaba un letrero con el nombre del restaurante y la figura de un oso y un pequeño buzón con el mismo diseño. La entrada en pendiente con una edificación a la derecha que albergaba unos baños exteriores ya evocaba un ambiente rústico muy cuidado. A la puerta del restaurante había una terraza con vistas al río Trubia con algunas mesas cerradas con un toldo y más mesas fuera de él. Dentro nos esperaba lo que intuíamos: una ambientación muy asturiana y antigua contenida en un edificio de piedra y muchos elementos en madera.
Tras mirar una carta hecha artesanalmente (con el mismo logotipo de la entrada) nos decidimos por sus especialidades y por un plato de la carta para compartir entre tres. Primero nos trajeron un contundente torto de pisto y huevo frito que estaba buenísimo y muy cargado de ingredientes. La masa de los tortos era muy gordita y tierna muy parecida a los maravillosos tortos que se pueden degustar en los mercados medievales (Porrúa, por ejemplo).
Continuar leyendo »
Pedimos un menú algo raro por la mezcla. Para ir picando probamos las patatas 3 salsas ya que realmente fuimos ahí a probar el alioli que estaba bueno. Al verlo pensé que por fin se acabó la crisis. Después de tantos sitios comiendo patatas 3 salsas y quedando defraudados porque nos daban muy pocas patatas y una salsa muy light, por fin nos trajeron una buena fuente de buenas patatas gordas. Las patatas muy buenas, por fin, pero la salsa alioli muy ligera. Recordaban el alioli más fuerte. Pero quedamos satisfechos igualmente.
La morcilla matachana… ¿no pedimos morcilla? qué raro…
Lo raro llega ahora. Después de las patatas nos llegó una pizza. Raro por lo menos para mí, que no hice ésta combinación nunca. Pero prestó. La pizza estaba buena. Esta la pedimos de Queso, Cebolla, Champiñones y Bacon. La verdad que muy rica. Por lo menos a mi me prestó. Tenía varias opciones más y estuvimos a punto de pedir una con picadillo y huevo por encima, pero finalmente no. Sabía mucho a queso, no estaba seca y tenía ingredientes en abundancia. Nada de cuatro ingredientes mal puestos. Aunque bueno, la foto creo que lo dice todo menos el sabor.
Continuar leyendo »
El lugar estaba lleno, había fútbol y muchos se reúnen ahí para tomar unos culinos de sidra. El comedor, que estaba arriba, estaba vacío. Subimos y pedimos: Matachana, calamares, patatas 3 salsas (no lo tenían en la carta, pero preguntamos) y chipirones ahogados. Preguntamos por las croquetas: Si eran caseras que nos traigan, si no eran caseras pedíamos otra cosa. Cambiamos las croquetas por las patatas 3 salsas cuando volvió el camarero.

Los calamares era blandos. Pero demasiado blandos. Eso no eran calamares. Incluso demasiado blandos para ser rabas. De sabor no estaban mal, pero de textura suspenden y con mala nota. En la foto ya falta alguno que nos comimos.
Los chipirones estaban tiernos y buenos. Aunque no hubo muchos comentarios. Posiblemente por la fame que teníamos y no perdíamos el tiempo hablando.
Las patatas… bueno, patatas porque son muchas patatas ya cortadas, pero debió de ser una única patata cortada. La crisis… Ahora las patatas 3 salsas vienen cada vez menos. Muy muy pocas. Demasiado pocas. Las salsas no estaban mal, pero nos trajeron salsa rosa, alioli (o mayonesa, no estoy seguro) y cabrales. Muy suaves las 3, demasiado suaves. Apenas llegaban a insípidas. Las patatas estaban buenas pero las salsa se la tienen que currar más y poner bravas, no salsa rosa. Y echar más cantidad. Rebañamos las bandejas con el pan.
Y finalmente la morcilla matachana. Que no era matachana, pues esta morcilla es la única que viene sin pellejo. La morcilla que nos sirvieron era una morcilla normal. tenía muchos tropezones y alguno los aparté. De sabor estaba bien, de eso no hay duda. Y acompañado del pan lo hacía aún más rico. No hay mucha queja de esto.
¡El Pan estaba BUENÍSIMO!
Continuar leyendo »

Fuimos a la sidrería de la Calzada El Espumeru a tomar sidra, poca, y a picar algo.
Seré breve, pues mucho no hay que contar.
Comimos patatas con tres salsas. La fuente traía pocas patatas, aunque vimos sitios peores, y para mi gusto las patatas estaban fuertes y muy fritas. Pero las salsas estaban bien. El alioli estaba bueno. No era de los mejores, pero para acompañar la sidra sí que valía. La brava era muy brava.

Los calamares estaban demasiado blandos. Ahora se está poniendo de moda los calamares muy blandos. Por lo demás, bien. Tan solo la textura.
La morcilla matachana parecía recalentada, pero estaba buena. No era muy fuerte pero estuvo bien. Se rebañó bien la cazuela con el pan que nos dieron.
Como novedad pedimos pollo al ajillo. Hacía mucho tiempo que no lo comía y me prestó mucho. Había buenos trozos y dieron para los cuatro. Igual lo pido en otro sitio o me animo a hacerlo en casa, aunque queda demasiado tufo en casa.
La sidra estaba buena. Y aunque el sitio tenían cachopo no lo pedimos, pues de noche no sienta muy bien. Al fin y al cabo tan solo era dar un paseo, comer y beber un poco y no abusar.
Un buen sitio para tomar algo y picar, si procede.
¡De Rodríguez! Mi novia marchó una semana de vacaciones con su madre y me quedé solo en casa. Aprovechando que también el padre de ella se quedó solo, comentó de ir a comer el domingo a un sitio que él conocía perdido en las montañas. Pues bueno, fuimos. Resulta que el sitio está justo donde acaba la Ruta de las Xanas, con lo que la zona estaba llena de senderistas. Era domingo y hacía buen tiempo, con lo que suponemos que habría aún más gente de lo normal. Un buen sitio para ir a comer después de una buena caminata. Llegamos sin reservar mesa (mala idea) y el camarero nos dijo que hasta dentro de más de dos horas no tendría mesa libre. No llegaban a la una y media y nos lo daba para las 3:30. Esperamos un poco tomando una cerveza, pero al cuarto de hora vino y nos dijo que si no nos importaba estar debajo del hórreo, en una mesa para dos en una esquina del susodicho, pues que podíamos comer ahora. Sin problemas, es más, casi lo vimos como de lo mejores sitios para comer: con sombra, sin viento y en un bonito lugar.
Para comer solo tenían 4 ó 5 platos. Nunca cambian de platos y siempre tienen los mismos. Potaje, Fabada, paella y alguno más que no recuerdo. Pero yo fui a comer la fabada. El padre de mi novia pidió potaje. Una maravillosa oportunidad para probar las dos cosas. Paella no lo queríamos ni de cerca ya que no hicimos el viaje aquel para comer paella. También es un plato que hago con frecuencia en mi casa, así que tema zanjado: Nada de paella. Además, él quería que probara la fabada pues tenía muy buena fama.Nos trajeron una fuente de metal a cada uno con la fabada y con el potaje. Probé el potaje y estaba muy bueno, aunque me decanté más por la fabada. Buenas fabas, bien cocinadas y con una textura muy buena. Repetí y no sentaron mal. La piel de las fabas apenas se notaban y tenían muy buen sabor, de ahí que repitiera. En un plato aparte nos trajeron el compango para echar en el plato lo que nosotros queramos.
Al terminar el plato pudimos rebañar la salsa con el pan, que estaba muy crujiente y daban ganas de rebañar el plato.
Continuar leyendo »
Hoy tocó Cordero a la estaca en un pueblo que solo tiene cuatro casas dispuestas en una recta y en medio una parada de tren. Si el pueblo tiene más por detrás, realmente no lo vi, así que si alguien se siente molesto, pido disculpas por adelantado. Había un vecino que tenía una planta de pimientos en una maceta de su casa, con unos pimientos enormes y rojos. Me ha dado una idea…El lugar está a pie de carretera. Apenas tiene acera en ese bar y casi había que estar en la carretea tomando una botella de sidra mientras hacíamos tiempo. Afortunadamente apenas pasaban coches, y como es una recta muy larga, podíamos ver los coches a distancia para poder apartarnos.
Justo en frente teníamos la parada de tren de Santullano. Todo esto lo digo como pista para aquellos que quieran ir y no saben donde realmente parar.Pues en el sitio nos dejó entrar en el lugar en donde estaban haciendo el cordero a la estaca. Algunos aprensivos no pueden ver la foto o no quisieron entrar, pero luego, cuando lo tenían en el plato, bien que se lo comían. No es nada de otro mundo. Tan solo un animar abierto en canal cerca de unos leños en llamas. Siempre se comió así de toda la vida.
Continuar leyendo »
Después de la anterior regular experiencia alimentaria de Antonio I pensamos en ir al Antonio II, en La Calzada. Pensé en hacer una única entrada llamada Antonio I Vs Antonio II pero igual no iba a gustar así que preferí hacer dos entradas, una por cada sidrería.Aquí fuimos un sábado y la sidrería estaba bastante llena. Pedí mesa para comer y el camarero me dijo que sin problemas, pero ni me preguntó hora, ni nombre ni nada. Luego descubrimos que que había mucha gente en el comedor, aunque la sidrería seguía habiendo bastante gente. Un lugar bastante acogedor, pero difícil para aparcar.

Pedimos más o menos lo mismo que en Antonio I (Lo nuestro no es la imaginación), así que de primero nos trajeron las patatas. Si en el Antonio I las patatas era una capa de una patata de grosor, aquí había patatas a rabiar, como debe de ser. Las salsas estaban buenas y las patatas bien hechas. Con abundante salsa para que todas las patatas tuvieran suficiente. Estaba bien dotada de salsa e incluso podimos mojar pan al final del todo.
Continuar leyendo »
Los calamares, la primera vez que vinieron, tengo que decir que estaban buenísimos: Tiernos y con un rebozado riquísimo. La segunda hornada no fue mejor que la primera, pero aún así estaban muy buenos. Las costillas estaban de lujo. Todo un acierto. El local se empezó a llenar y quedó lleno; Había ostias por coger una mesa cuando quedaba libre. Demasiada gente había para ser un miércoles lectivo.
Después de un buen rato decidimos ir al comedor a cenar. Entramos, pedimos y rápidamente nos atendieron. Fue algo que me llamó la atención: Tardaban poco en traernos las cosas.
De primero pedimos patatas 3 salsas, para ir abriendo boca. Tardaron poco en traerlo, pero también trajeron bien poco. Una capa de una patata de grosor en toda la bandeja. La relación cantidad/precio es muy mala. Muy caro para las pocas patatas que traía. Eso sí, estaban buenas y la salsa también estaba buena, pero como para quedar con hambre. O estoy mal acostumbrado porque en otros sitios nos ponen un montón de patatas e igual de rico.
Continuar leyendo »


Comentarios recientes